Teoría de decisiones.

Por Miguel Herrera

Hoy me gustaría hablarles de una clase que tuve el día 17 de septiembre de 2013 con el Ing. José Antonio Aguirre Balcells en la Facultad de Ingeniería de la UNAM. Este día desviamos el tema que nos acoge en la materia (Oras Hidráulicas) para hablar del gran problema que aqueja a varios estados de la República Mexicana. Para ver este problema desde el punto de vista del gobierno, el ejército y especialistas en hidrología es necesario hablar de teoría de decisiones.

Existen 4 tipos de decisiones:

  1. Decisiones bajo certeza:

Este tipo de decisión, es la menos frecuente en problemas hidrológicos y meteorológicos. Son aquellas en que a cada estado futuro, le corresponde una sola posibilidad de suceder. Esto es, dicho de otra manera, a una acción le corresponde una sola reacción.

Es la forma más simple de la regla de causa-efecto.

En el organigrama de una empresa, las personas que toman este tipo de decisiones, son las que ganan menos ya que cualquier otra persona podría realizar este trabajo.

  1. Decisiones bajo riesgo:

Son aquellas en las que a cada estado futuro, producto de una acción, les corresponden varias alternativas pero se conoce la probabilidad de ocurrencia de cada una de ellas.

Este son el tipo de decisiones que se toman en la vida real. La mayoría de las veces conocemos datos sobre las decisiones que tomaremos, y sobre esto decidimos cual será nuestra mejor opción.

  1. Decisiones bajo incertidumbre:

Cuando nos encontramos con un problema de decisión bajo incertidumbre, no conocemos la probabilidad de ocurrencia de las alternativas que se pueden dar al tomar cierta decisión. Estas son las más difíciles de tomar ya que no se cuenta con mucha información sobre el problema.

Aquí es cuando se recurre a gente con experiencia que haya vivido situaciones similares y que en base a la intuición (resolver problemas con poca información disponible) nos ayude a tomar la decisión que involucre el menor riesgo posible.

  1. Decisiones bajo contingencia:

Son las decisiones que se presentan cuando se presenta una contingencia (ciclón, terremoto, tsunami, etc.) o como vulgarmente se dice “ya nos cargó el payaso”.

El gran desastre que llegó este fin de semana patrio, se debió a que llegaron 2 fenómenos “Ingrid” y “Manuel”. El primero llegó por el Golfo de México y el segundo por el litoral del Pacífico.

Cuando se diseña una presa, se hacen estudios hidrológicos exhaustivos. En estos estudios se toman datos estadísticos de las precipitaciones históricas en la cuenca en la que se quiere realizar la obra. Esto es fundamental ya que cuando se diseña una presa, el diseño se hace con base a los datos que se obtuvieron y la presa puede retener cierta cantidad de agua y desalojar otra gran cantidad, pero cuando se presenta un fenómeno como el que ocurrió estos días, no hay nada que hacer más que mitigar en la mayor medida lo daños.

Normalmente culpamos a los ingenieros o a los responsables de estas obras ya que pensamos que no se diseñan correctamente o que se omitieron puntos para hacer más barata la obra. La realidad es que la probabilidad de que se presentaran 2 huracanes al mismo tiempo y nos envolvieran en una especie de pinza, es bajísima. En ingeniería no se puede diseñar para este tipo de catástrofes ya que sería demasiado costoso.

Tomemos lo que pasó en Fukushima, Japón. El bordo de protección a la nucleoeléctrica, tenía 7 metros de altura, pero las olas que llegaron en el tsunami, las sobrepasaron con facilidad. ¿Qué debió hacer el gobierno Japonés? ¿Levantar un muro de 30 metros? Suena como una locura ¿cierto? En realidad la planta está mal ubicada ya que están en una zona altamente sísmica y con gran riesgo de tsunami.

Regresando al problema nacional.

Criticamos muchas veces a la gente que maneja las presas porque siguen desalojando agua y esto no permite que la inundación mejore, pero aquí es donde entran las decisiones que se tienen que tomar. ¿Qué es preferible? Que la presa desaloje el agua excedente, o que retenga más agua de la que permite el diseño, se desborde la presa, el agua se la lleve y ahora si todas las poblaciones aguas abajo “se las llevó el demonio” como diría el Ing. Aguirre.

Esto me hace reflexionar sobre juzgar. Muchas veces criticamos sin tener datos y sin tener que tomar decisiones. Los invito a informarnos sobre los problemas que nos atañen y criticar con fundamento. Debo decir que no estoy defendiendo a nadie, es simplemente un acercamiento a lo que pasa en la realidad y no solo lo que escuchamos de voz en voz o vemos en las noticias.

 

 

 

Comentarios

Comentarios