No hay marcha atrA?s.

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Por:RedacciA?n SinSabor

A?QuA� tema con verdadera relevancia nacional, escapa al ArtA�culo 35 de la ConstituciA?n que prohA�be la posibilidad de que se celebre alguna consulta pA?blica relacionada con los ingresos y egresos del Estado?

9 ministros (de 11) votaron como improcedente la consulta.

El pleno de la Suprema Corte de Justicia de la NaciA?n (SCJN) declarA? inconstitucional e improcedente la solicitud de consulta popular que presentA? Morena sobre la Reforma EnergA�tica, al considerar que el ArtA�culo 35 de la ConstituciA?n prohA�be la posibilidad de que se celebre alguna consulta pA?blica relacionada con los ingresos y egresos del Estado. Dicho artA�culo seA�ala textualmente que no podrA?n ser objeto de consulta popular la restricciA?n de los derechos humanos, la materia electoral, los ingresos y gastos del Estado, asA� como la seguridad nacional y el funcionamiento de las Fuerza Armadas. Al parecer no hay manera de combatirA� o retractarse de las decisiones que ya se tomaron para aprobar la Reforma EnergA�tica.

Todos los temas que se desprendan del Gobierno Federal, estA?n relacionados. No se puede separar unos temas de otros como si fueran independientes. La llamada clase polA�tica, suma peras con manzanas, es decir, lo mismo valen licitaciones para desarrollar trenes bala que aviones presidenciales que exhiben la nueva clase doble a�?Aa�? o clase alta dentro de la clase polA�tica.

La pregunta de Morena en su solicitud de consulta fue: A?EstA?s de acuerdo o no en que se otorguen contratos o concesiones a particulares, nacionales o extranjeros, para la exploraciA?n del petrA?leo, el gas, la refinaciA?n, la petroquA�mica y la industria elA�ctrica? Sin Juzgar la pregunta desde el punto de vista de la recaudaciA?n de opiniones con fines estadA�sticos, el cuestionamiento es justo.

Estamos ante el parche al hueco que tiene este sistema polA�tico y de administraciA?n pA?blica. La clase polA�tica, incluida la nueva clase alta polA�tica, son servidores pA?blicos. Quiere decir que el sueldo que perciben proviene de las contribuciones que hacen los ciudadanos con sus impuestos. Las contribuciones fiscales ponen la champaA�a y el pan sobre la mesa de la entera clase polA�tica. En teorA�a, dicho lo anterior, son nuestros empleados, y trabajan para nosotros. Todo esto es obvio, pero parece que no. El hueco estA? donde los diputados, representantes del pueblo, aprobaron las propuestas presidenciales en materia energA�tica y se dice que esa afirmativa no representa el sentir de la mayorA�a. Si los diputados y senadores representan la voz del puebloA? para quA� se necesita una consulta popular?

La respuesta es obvia. Los votos de los miembros del congreso, no representan lo que el pueblo quiere. Sinceramente yo no conozco la opiniA?n del pueblo sobre cA?mo quiere que se administren sus recursos naturales. Hagamos un supuesto. Supongamos que la suprema corte de justicia no bloqueA? la consulta popular sobre la reforma energA�tica. Supongamos que se lleva aA� cabo en tiempo y forma. Y supongamos que el resultado de dicha consulta resulta que la mayorA�a no deseaba una reforma energA�tica encaminada a lo que se aprobA?. A?QuA� lectura obtendrA�amos de es resultado? Lo primero y lo mA?s importante serA�a que la voluntad del pueblo no estA? representada en ninguna de las 2 cA?maras (Diputados y Senadores). El sistema ha fallado, ni la consulta popular entregarA�a la respuesta a un sistema que sostiene una clase polA�tica que no representa los intereses del pueblo. Por otro lado el resultado tambiA�n exhibirA�a que el pueblo no quiere ceder el control de sus energA�ticos.

Esto es a lo que le tiene miedo la Suprema Corte de Justicia de la NaciA?n (SCJN). Organismo que ya no estA? para interpretar la constituciA?n. EstA? para dar el argumento legal definitivo y concluyente a cualquier peticiA?n del ejecutivo. No quiero ser radical, pero lo que nos podemos ahorrar en sueldos si el Presidente dispone y la Suprema Corte de Justicia de la NaciA?n (SCJN), le otorga la razA?n. Nos podemos saltar el paso legislativo.

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