México tiene un camino incierto por tijeretazos al presupuesto y a Pemex

Por Javiera Arreola @jarreolar

Piedra angular

La caída en los precios del petróleo ya afecta la economía y las finanzas públicas, por lo que se anunciaron recortes enfocados en el presupuesto federal y las empresas productivas. Pero ¿cómo llegamos a esos recortes? ¿Qué nos dicen de la situación actual?

Piedra angular recorte

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ajustó su pronóstico de crecimiento para México hasta quedar en 3.2% para este año. El gobierno federal estima que la economía crecería 3.7%, pero probablemente también tenga que ajustar su tasa. No seremos la única economía que se desarrolle menos de lo deseado, pues la mayoría de países del continente americano tendrá un magro crecimiento en 2015.

La economía mexicana conjunta características de país petrolero con prácticas de país importador. La caída en los precios del petróleo desencadenó fenómenos económicos, amenazas y oportunidades que obligan a ajustar los ingresos del país y las finanzas públicas. Ante ello cabe preguntarse ¿qué podemos esperar del precio del petróleo para este año y cuál será su efecto sobre la economía? ¿Cuál es la situación actual de Pemex? ¿Qué nos dicen los recortes al presupuesto de la empresa productiva del Estado y al gobierno federal?

 

Petróleo barato, por largo rato

Goldman Sachs, el Banco Mundial y el Banco de México coinciden en que el precio del barril del petróleo no regresará en 2015 al nivel del año pasado, que alcanzaba más de 100 dólares. De hecho, Scotiabank calcula que la mezcla mexicana se estabilizaría este año en 54 dólares. Se espera que el precio del petróleo continúe bajo mínimos para comenzar a recuperarse al final del año. Si los precios del crudo se mantienen bajos, muchos proyectos se tendrán que cancelar, especialmente los que aún no han comenzado.

Hace meses comenzaron los esbozos de la caída en los precios del petróleo. Había dos formas principales de proteger las finanzas nacionales: hacer un recorte presupuestal o depreciar el tipo de cambio. Entonces el dólar se apreció y el peso comenzó a perder su valor, llegando al tipo de cambio que hoy supera los 15 pesos por dólar. Finalmente se tuvo que optar por el recorte presupuestal.

El recorte anunciado por la Secretaría de Hacienda fue de 124.3 mil millones de pesos (mmdp), o 0.7% del PIB. De ellos, 52.3 mmdp (42%) serán recortados al gasto del gobierno federal, mientras que 62 mmdp (50%) serán amputados a Pemex y otros 10 mmdp (8%) a la CFE.

El recorte ha sido calificado como prudente por la mayoría de los analistas, pues causaba preocupación que la deuda llegó a 30.1% del PIB al cierre de 2014, su tope máximo desde 1990. Se anticipa que no se emitirá nueva deuda, lo cual da estabilidad tanto a las inversiones internacionales como a las tasas de interés, y mantiene la calificación de las finanzas mexicanas. En todo este entorno se acepta que las reformas no tendrán en este año los efectos positivos relevantes prometidos cuando se aprobaron.

 

Pemex: el gran sacrificado

El enorme tijeretazo a Pemex, que asciende al 11.5% de su presupuesto, induce automáticamente a preguntarnos ¿cuál es la situación actual de la empresa productiva del Estado? A Pemex le toca vivir lo peor de tres mundos: su producción diaria sigue en declive, su principal producto se vende a la mitad de precio que hace un año y su margen de acción es corto, pues sigue tributando religiosamente para cuadrar las finanzas públicas.

Al bajar los precios del petróleo se impulsó el recorte de gastos de entre 2 y 3 mil millones de dólares (mmdd) en compras y tasas contractuales. Invariablemente, esta caída acelerará la renegociación de los pasivos laborales a jubilados y pensionados. Petróleos Mexicanos está luchando por conservar su plantilla actual de 153 mil trabajadores. Pero los recortes han orillado a que los contratistas despidan empleados. Pemex calcula que ha habido unos 1,500 despidos, pero fuentes externas calculan hasta 8 mil.

El siguiente reto es el de la corrupción. De acuerdo con una investigación de Reuters, ha habido fallas sistemáticas para acatar las advertencias de la Auditoría Superior de la Federación de la Cámara de Diputados. Según patrones encontrados, altos ejecutivos de Pemex miran a otro lado cuando las auditorías emiten amonestaciones y recomendaciones.

La investigación referida identificó más de 100 contratos, firmados entre 2003 y 2012, con valor de 11.7 mmdd, sobre los que se hicieron señalamientos después de detectar irregularidades en sus respectivas auditorías. “Éstas van desde cobrar de más por trabajos de mala calidad, incumplimiento de especificaciones y hasta el fraude descarado.” (Comlay, Rosenberg, & Pell, 2015) Coincidentemente, Pemex anunció un nuevo reglamento para la evaluación de desempeño que se aplicará a alrededor de 9,500 proveedores y contratistas.

El tercer reto, de inherencia fiscal, es el de seguir a flote después de que pasen las coberturas petroleras. El gobierno ha cubierto la porción del presupuesto destinada al sector público, mientras que ha dejado sin cobertura la parte no federal, que incluye a las empresas productivas del Estado. De acuerdo con la estimación de la Unidad de Inteligencia de The Economist, las pérdidas fiscales con las coberturas han sido del 22.6%, pero de no haber estado cubiertos hubieran sido del 43.1%. (Aguilera, 2015)

A pesar de que se tenga la idea que estamos cubiertos al 100%, en realidad sólo el 57% de las exportaciones de crudo están amparadas por las coberturas. (Banamex, 2015) Sin embargo, existen dos coberturas indirectas más, de las que emana la percepción de que estamos totalmente cubiertos.

La primera cobertura indirecta es el ajuste existente entre los precios internacionales y locales de la gasolina. Los gasolinazos que se usaron para disminuir el subsidio a la gasolina han dejado el precio del combustible en niveles mayores que los del mercado internacional. México importa aproximadamente la mitad del consumo nacional, el equivalente a unos 360 mil barriles diarios. Resulta paradójico que hoy estemos pagando mucho por gasolinas que costaron poco.

La segunda cobertura es la expectativa de crecimiento de Estados Unidos que generará la baja en los precios del petróleo. Las empresas están pagando menos al abastecerse de combustible, por lo que planean utilizar esos ahorros para expandir sus empresas y comprar más insumos. México, tercer socio comercial de Estados Unidos, se verá beneficiado cuando el vecino país saque la cartera.

Por tanto, el recorte a Pemex tiene tres lecturas principales:

  1. Busca mayor eficiencia en las empresas productivas del Estado, especialmente ante la implementación de la reforma energética y la competencia con las trasnacionales.
  2. La segunda lectura pasa por la autonomía presupuestal. Desde que es empresa productiva del Estado, Pemex adquirió autonomía presupuestal. Cuando Hacienda señala cuánto es lo que se tiene que recortar, le manda un recado a Pemex indicándole que su autonomía no es tan autónoma. Dependiendo de la decisión que tome el nuevo Consejo de Administración, sabremos cómo es la nueva relación entre la empresa y el Estado.
  3. No se prepara a Pemex para competir, pues se da prioridad a utilizar la empresa para ajustar las cuentas nacionales. El recorte afectará los proyectos de exploración, perforación y terminación de pozos, en diferentes fases, en los campos de Chicontepec, Ku-Maloob-Zaap, Cantarell y Burgos. También se sacrificará mantenimiento en las áreas de refinación y petroquímica, así como la ampliación de la red de gasoductos. Por ello podemos anticipar que Pemex no tendrá una participación relevante como independiente en la Ronda 1, pues no tendrá dinero para invertir.

 

Conclusión: el camino será doloroso

Habrá que poner atención a las acciones de la Secretaría de Hacienda durante este año, pues así como tuvimos la suerte de negociar las coberturas antes de la caída en los precios del petróleo, el año 2016 no está cubierto y las potenciales coberturas se negociarán a la baja. Se tendrán que tomar decisiones asertivas. De mantenerse los actuales precios del petróleo, no sólo se ajustará la expectativa de crecimiento, que según el FMI sería del 3.7% en 2016, sino que se tendría que formular un presupuesto más bajo. La gran oportunidad está en encontrar qué gastos son innecesarios y realizar los ajustes correspondientes.

Finalmente encontramos una conclusión general y una particular. La conclusión general es que el panorama de las finanzas públicas para los próximos dos años es incierto y nublado, afectado principalmente por la caída en los precios del petróleo. La conclusión particular se da al comparar los recortes entre Pemex y el presupuesto de egresos. Por un lado, los recortes más pronunciados fueron hechos a Pemex y CFE, así como a la SCT, la SEP y la Sagarpa. Por el otro, los salarios de los altos funcionarios y de los partidos políticos –en año electoral– quedaron sin recorte, ni siquiera “simbólico”, lo que nos permite ver con claridad algunas de las prioridades de los actuales tomadores de decisiones.

 

Trabajos citados
– Aguilera, R. (30 de enero de 2015). The Fiscal Risks of Low Oil Prices in MexicoObtenido de The World Post.
– Banamex (15 de enero de 2015). México y los Precios del Petróleo: Impactos y CoberturasObtenido de Nota Especial Banamex.
– Comlay, E., Rosenberg, M., & Pell, M. (23 de enero de 2015). Special Report: Mexico looks the other way as contractors fleece oil giant PemexObtenido de Reuters.

 

Este texto fue publicado en Forbes México y con la autorización del autor circula un sinsabor.

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