La conspiración de Rembrandt Van Rijk

Por:Luis Espinosa
Foto:arthistoryuk.wordpress.com
“Lo que los pintores deben aprender a reproducir
no es la cosa, sino la esencia de la cosa”
Georges Seurat

Ahí está Rembrandt (1606 -1669) arrodillado en medio de la habitación, con un puñal en la mano derecha mientras que con la izquierda estira la tela; en un estado completamente precario, sus deudas lo han dejado en bancarrota. Su ropa ajada se agita en cada movimiento. Unos rayos que se deslizan por el yeso carcomido apenas surcan la oscuridad del cuarto; balbucea ruidos, contempla y maldice, ellos lo han dejado en ese estado, la nueva generación de ricos cosmopolitan lo han abandonado. La madera se sacude y las manos le tiemblan, los ojos pierden orbita y el sonido de la tela cortándose lo sacude.

Ahora solo trabaja tranquilamente, sin emoción, como si sus movimientos fueran gobernados por una entidad externa a él, quizá alguien le pueda pagar algo por la parte central de la pintura, entre las manos tiene la mayor perdida en la historia del arte: su obra maestra “La conspiración de Claudio Civilis”.

De “La conspiració de Claudio Civilis” solo se recuperó una quinta parte del cuadro total. Ya había salido del mercado de la pintura y todos lo recordaban como un tipo talentoso pero lleno de locura; Rembrandt era un nombre que no se podía pronunciar ante los leones viejos del arte holandés. En ese momento se inauguraba el nuevo edificio del ayuntamiento de Ámsterdam, pedían a los artistas consagrados de Holanda: hacer una pintura para decorar las paredes blancas del edificio, la muerte inesperada de uno de ellos hace a alguien proponer a Rembrandt.

Todos sabían que Rembrandt era dueño de un talento otorgado por la divinidad, en 1956 tuvo que subastar todas sus obras por los maltratos económicos, se llevaron todo de él. A Rembrandt le dieron el espacio más grande del salón principal, se le pedía una representación de la historia del nacimiento de la nación holandesa: cuando los Bátavos se levantaron contra los romanos y su líder era Claudio Civilis que peleaba del lado de los romanos y en algún momento se da cuenta que su pueblo es exprimido por los romanos, reunió gente y hacen un juramento para liberar a los oprimidos.

Los hombres del estado esperaban un cuadro donde se guardara respeto por los fundadores y Rembrandt entregó una tela donde se representaba fealdad y deformidad, la naturaleza de la barbarie en la rebelión, lo que tenía que ser expresado con una sugerencia de distinción fue retratado con su esencia, aunque los manuales de arte dictaban que un ojo lastimado tiene que ser tapado con un sutil perfil, Rembrandt expone un ojo lastimado en Claudio, un ojo cicatrizado. Dibuja risas salvajes, espadas, barbas largas, caras sucias.

Rembrant Van Rijk es nombrado Rijk por el rio que corría cerca de su casa, nació un 15 de julio de 1606, es decir hoy se cumplen 408 años de su natalicio. A sus 14 años en un acto de azar se dedicó a la pintura y perdía el tiempo tratando de hacer una obra maestra de adolescente, se dedicaba de forma completa a la pintura, en un momento fue el retratista más importante de toda Holanda.

La clase aristocrática de Ámsterdam acudían a él para hacerse retratos, podía encontrar lo que sus clientes le exigían, era un psicólogo al entender la imagen, sabia manipular la pintura, dar la degradación adecuada al óleo, tenía la capacidad de poder reflejar lo acuoso de la membrana del ojo. Acertaba en las posiciones de sus personajes y lo que ella reflejaba, los movimientos faciales para expresar los sentimientos.

Con la muerte de su esposa en 1642 su pintura da un giro completo y comienza a verse más deprimente, los detalles parecen aburrirle y comienza a desaparecer de sus pinturas la línea entre el bosquejo y la obra terminada, porque sostenía que la pintura tendría que basarse en la primera impresión, en el primer bramido visual.

Rembrandt representa el mayor de los misterios de la historia del arte, uno de los personajes más importantes de la pintura. Después de alcanzar la fama y el reconocimiento del mundo cultural holandés murió en la miseria y discriminado de ese mismo mundo cultural. Sus últimos autorretratos muestran a un Rembrandt como un rey, con las ropas color oro y con un rostro templado sin expresión alguna, irónico que su vida era caos y sus retratos lo reflejaban como un monarca.

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