El día en el que aficionados al futbol apoyaron a 43, no a 11

Francisco Esquivel @francesco_fec

 

En el Ámsterdam Arena un pequeño grupo que llegó con pancartas en español en cartulinas con los colores de la escuadra azteca. De un lado se leía, “No era penal”, del otro, “Todos Somos Ayotzinapa”

 

La jornada

Todos somos Ayotzinapa

El Ámsterdam Arena no estaba lleno. Media semana y Holanda abrió un espacio en medio de las eliminatorias para la Eurocopa; le hizo los honores a México, escuadra que los repudiaba por haberlos eliminado de la última copa del mundo por un polémico penal. Los pocos asistentes, hicieron que la atención se dirigiera a un pequeño grupo que llegó con pancartas en español en cartulinas con los colores de la escuadra azteca. De un lado se leía, “No era penal”, del otro, “Todos Somos Ayotzinapa”.

 

Parece que en todos los rincones del mundo hay mexicanos. Los asistentes al estadio lucían compenetrados por un acontecimiento que tiene en vela, y no me refiero a Carlos, a gran parte del país, la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa, Guerrero; y es que los medios de comunicación por internet mantienen a los migrantes informados sobre los actos más importantes de su nación, pero también los acerca a los principales problemas y los envuelve en lacerantes duelos.

 

La indignación llegó a Europa. Un mes después y ya con resoluciones absurdas sobre el caso, cualquier lugar es importante para exponer la decepción nacional, incluso este santuario de fiesta que conocemos como futbol.

 

Lugar de celebración porque al minuto ocho Carlos Vela adelantó a los mexicanos; los ratificó (incluso a él mismo) al ’62 y seis minutos después Javier Hernández colocó el marcador inalcanzable para los holandeses; sin embargo, el minuto más importante fue el 43. Número de desaparecidos, número de la protesta, de la indignación mundial.

 

No importó la algarabía de tener contra las cuerdas al tercer lugar del mundo a nivel selección, el punto clave era dar a conocer, por cualquier medio, el descontento hacia un país cuya sociedad usualmente critica a este deporte y lo condena como herramienta totalitaria, sin saber que hoy sirvió como vitrina para un grupo de mexicanos que usualmente pasarían desapercibidos en un país a 10 horas de vuelo, para que un ‘hombre noticia’ mexicano lo expusiera , en cadena nacional y otro lo evitara.

 

Porque aunque no viva en este país desde hace más de seis años, Andrés Guardado, no necesitó de cuestionamientos ni obligaciones para evocar a tan complejo suceso. Él no evitó hablar sobre el tema ni mucho menos dijo que había cosas más importantes, como lo demostró con errado discurso la hija de la primera dama. Asumió la responsabilidad y aseguró que una victoria en este deporte no es más importante que los hechos que traen de cabeza a un país entero.

 

Caso contrario fue el de Miguel Herrera, al quien sí presionaron en conferencia de prensa para que enviara un mensaje a la nación. Uno de los hombres más importantes y mediáticamente con amplio peso en México, prefirió quedarse en su “trinchera futbolística” y comenzar con especulaciones. ¿Por qué no se refirió sobre este tema? Quizá no era conveniente que en los medios se hablara del apoyo de Miguel Herrera, que tiene el peso en los medios casi como un secretario de gobierno…

 

Habrá que explicarle que la trinchera que expuso ‘El Piojo’ donde aísla al futbol fue quebrada. Su propio jugador lo hizo con el objetivo de darle un apoyo a México, su afición, también. Porque el día en que México venció en calidad de visita a la potencia de Holanda, con el regreso de Carlos Vela como jugador verde y goleador, será recordado también como el día en que el público y los medios internacionales se preocuparon por 43 del campo, y no por 11 en el cancha.

 

 

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