Atrapado el Perro, a combatir la rabia

Jose Luis Abarca, Maria de los Angeles Pineda

 

La Policía Federal detuvo, en la delegación Iztapalapa, en la ciudad de México, al ex alcalde de Iguala, José Luis Abarca y su esposa María de los Ángeles Pineda Villa, identificados como los presuntos  responsables de la autoría intelectual de la desaparición de  43 estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa, Guerrero el pasado 26 de septiembre, fueron capturados sin que se registrara ningún intento de fuga o enfrentamiento entre autoridades y prófugos de la justicia.

Hasta el momento, son tres las órdenes de aprehensión que existen en contra de José Luis Abarca Velázquez, expresidente municipal de Iguala, Guerrero y su esposa, María de los Ángeles Pineda. La primera fue solicitada por la Fiscalía General del Estado de Guerrero por el delito de homicidio calificado en contra de 6 personas que fueron asesinadas durante los ataques registrados la noche del 26 de septiembre, tres estudiantes normalistas de Ayotzinapa, un jugador del equipo de futbol del equipo “Avispones de Chilpancingo”, el chofer del autobús que transportaba al equipo y una mujer que se encontraba cerca del lugar en donde ocurrieron los hechos. La segunda orden de aprehensión, también fue solicitada por la Fiscalía General de Guerrero por el delito de homicidio, en grado de tentativa, en agravio de distintas personas, relacionada con la desaparición de 43 estudiantes normalistas.La tercera, ha sido girada por la PGR y acusa a José Luis Abarca por el delito de desaparición forzada, por los hechos ocurridos contra los estudiantes normalistas.

José Luis Abarca es presidente municipal con licencia de Iguala, Guerrero. Después del ataque contra los estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa, Abarca pidió al Cabildo del Ayuntamiento de Iguala licencia por 30 días para separarse del cargo. Se la concedieron y desapareció. El alcalde se casó con María de los Ángeles Pineda Villa, quien también huyó. Frecuentemente era vista por los pobladores en actos públicos junto a su marido. Incluso, se decía que sucedería la presidencia municipal de Iguala en 2015. La esposa del ex alcalde de Iguala es pariente directa de dos operadores financieros del grupo que dirigía Arturo Beltrán Leyva.

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El grupo delincuencial Guerreros Unidos, un brazo operativo e del cártel de los Beltrán Leyva, tejió una red de complicidad en varias alcaldías del estado guerrerense, entre ellas Ayotzinapa.

La Plaza de más valor para este “minicártel” era Iguala, donde el grupo criminal tenía a sus órdenes a la policía municipal y una figura clave para su financiamiento: María de los Ángeles Pineda Villa. Ya que como expresó el procurador Jesús Murillo Karam, “Este grupo delictivo, de acuerdo con las declaraciones de los detenidos y del propio líder del grupo, recibía del presidente municipal de 2 a 3 millones de pesos de manera regular, mensual, bimensual, semanal, de los cuales, cuando menos 600 mil, según declaran los propios operadores financieros, eran destinados al control de la policía local, además de que el grupo delincuencial decidía los nuevos ingresos de los integrantes como policías municipales”.

Los Guerreros Unidos, es una de las pequeñas asociaciones criminales surgidas del debilitamiento de los grandes cárteles. La extorsión y el secuestro son delitos preferentes de este “mini” cartel, que opera principalmente en el norte de la región de Guerrero, pero también tiene operaciones  en el sur de Morelos y en parte del Estado de México. Sin embargo, las autoridades también les atribuye una modesta presencia en el mercado de tráfico de drogas mexicano y estadounidense.

Los Guerreros Unidos “se dedican principalmente al narcotráfico, particularmente de amapola y marihuana, hacia los Estados Unidos. Esta banda era la principal proveedora de droga para el mercado de Chicago”, destacó el titular de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS), Monte Alejandro Rubido, en un encuentro con prensa extranjera.

“Esta organización empezó a cobrar fuerza en 2011 como una escisión del cártel de los hermanos Beltrán Leyva, golpeado por el abatimiento en 2009 de su líder, Arturo, apodado el jefe de jefes, y la captura al año siguiente de sus importantes operadores la Barbie y el Indio. Tras la detención en mayo de Mario el Sapo Guapo Casarrubias, exmiembro de seguridad de los Beltrán Leyva y presunto fundador de Guerreros Unidos, el grupo se quedó sin un jefe claro y su actividad está fragmentada”, señaló Rubido.

Sidronio Casarrubias, líder de la organización criminal “Guerreros Unidos”, declaró el 28 de octubre de 2014, ante la Procuraduría General de la República (PGR) que dicha asociación delictiva financió la campaña de Ángel Aguirre a la gubernatura de Guerrero. María de los Ángeles Pineda Villa, esposa de José Luis Abarca, depuesto presidente municipal de Iguala, es la dirigente de dicha organización delictiva, y quien a su vez dio respaldo económico a Aguirre.

A la señora le gustaba estar presente en la mayoría de los actos de su esposo. Se preparaba para sucederlo en el puesto. Por ello habían gastado miles de pesos en la remodelación de sus oficinas en la presidencia municipal. Se veían ahí no 3 sino 6 años, un sexenio.

El 26 de septiembre, se enteró que normalistas de Ayotzinapa estaban en Iguala. Pensó que querían arruinar su “informe de labores”, por la que había gastado miles de pesos, sobre todo por los grupos musicales. La fiesta terminó sin contratiempos. María de los Ángeles Pineda Villa es hermana de Mario y Alberto, de idénticos apellidos, quienes fueron asesinados en 2009 por traicionar a su jefe, Arturo Beltrán Leyva “El Barbas”.

Los hermanos Mario, El Borrado, y Alberto, El Mp, fueron asesinados en Cuernavaca, Morelos, en 2009.

Salomón Pineda Villa, El Molón, otro hermano de María de los Ángeles, ha sido identificado como integrante del grupo Guerreros Unidos y estaría a cargo de una célula criminal que opera en Morelos y Guerrero.

De acuerdo con la información obtenida tras la detención, José Luis Abarca y su esposa María de los Ángeles fueron trasladados a instalaciones de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), donde serán interrogados, ya que se les considera testigos clave para obtener indicios que lleven a la ubicación de los 43 normalistas desparecidos por policías municipales de Iguala y Cocula, en coordinación con integrantes del grupo criminal Guerreros Unidos.

Abarca y su esposa habían rentado una casa en Iztapalapa y tenían apenas los muebles indispensables, de acuerdo con los reportes. Las autoridades trabajan en la confirmación de la identidad de ambos detenidos.

La investigación del gobierno federal ha establecido que los estudiantes arribaron a la ciudad de Iguala la tarde-noche del 26 de septiembre para llevar  a cabo boteos y recolectar fondos para asistir a la ciudad de México el 2 de octubre a la conmemoración de la matanza de Tlatelolco.

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