Allos Chino (Arroz Chino)

Alloz Chino

(Arroz Chino)

La presidente Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, provocó críticas provenientes de dentro y fuera de su país por un mensaje publicado en Twitter (@CFKArgentina) durante una visita oficial a China, en el que la presidente bromeó sobre la pronunciación de los asiáticos para pronunciar la letra “R”.

Por Ruy Rebolledo @rockerdriver

AFP

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Cristina Fernández fue recibida con una pomposa ceremonia por el presidente de la República Popular China Xi Jinping y ante la gran asistencia a un evento que clausuró el miércoles 4 de febrero en Pekín, la presidenta tuiteó: “¿Serán todos de “La Campola”?, ¿O vinieron sólo por el “aloz” y el “petlóleo”?”.

 La presidenta de Argentina frecuentemente es criticada en su país, por los “acarreados” a sus eventos con miembros de “La Cámpora”, una organización juvenil de su partido, que además lidera su hijo, y que, según la oposición de su país acuden únicamente para recibir un bocadillo y un refresco gratis.

 

Con todo y su cinismo que le impide ofrecer una disculpa y su aparente carente falta de humildad para reconocer un error, la mandataria se defendió así misma en la misma red social: “Sorry. ¿Sabes qué? Es que es tanto el exceso del ridículo y el absurdo, que sólo se digiere con humor. Sino son muy, pero muy tóxicos”.

 

Desde Buenos Aires el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, dijo que la presidente trató de ser simpática, sin intención de ofender:

“Hablar así (como la mandataria) forma parte de una expresión de afecto y de reconocimiento a este vínculo que se ha construido con la principal potencia del mundo en materia económica”.

 

El problema no es la “simpatía” que se le pueda atribuir al encanto natural, casi nulo, de Cristina Fernández, el asunto es que la mandataria está agrediendo racialmente a un pueblo que le abrió las puertas esperando un poco de respeto en reciprocidad hacia una cultura milenaria.

 

Tuit

 

Broma racista

 

El resultado de la broma de mal gusto que lanzó la presidente de Argentina, tuvo impacto inmediato en medios de todo el mundo. Pero en redes sociales fue el vehículo del descontento de un pueblo dividido por el escándalo del fiscal Alberto Nisman que fue encontrado muerto en circunstancias muy sospechosas luego de acusar al gobierno de encubrir a los responsables de la matanza de AMIA en Buenos Aires en 1994.

 

“Racismo”, “falta de tacto”, “broma fácil”, “error”, “broma vergonzosa”, falta de respeto”, “inútil”… Kirchner vio desfilar toda clase de críticas, y de poco le sirvió para calmar los ánimos del torrente de tuits publicados a continuación para recalcar “la calurosa acogida” que ha recibido en China.

 

La “broma” se le salió de las manos. Está demás decir que la xenofobia y el racismo junto con el etnocentrismo provoca una reacción evidente y hasta normal: Repudio y odio, elementos que no son aconsejables en las relaciones diplomáticas de ningún país.

 

A su vez, los ciudadanos chinos reaccionaron en las pocas redes sociales permitidas por la censura que aplica su gobierno, como Sina Weibo:

¿”Qué tal si pronuncias dos frases en chino para que oigamos tu pronunciación?”

 

Las críticas evidentemente no se enfocaron en la pronunciación que tendría la mandataria, si no que escalaron al nivel económico, respuesta obvia por parte de la ciudadanía china que está al tanto de la situación financiera y económica de su país en contra de la situación argentina que ha sido por demás precaria en los últimos años.

 

Otro usuario de este servicio de microblogging similar a Twitter publicó: “Es increíble, cómo tiene el valor de mendigar inversión mientras ridiculiza a los chinos”.

 

Errores en el extranjero, sin poder resolver la situación de casa

 

La polémica llega en un momento en el que Cristina Fernández de Kirchner está en centro de un escándalo local, que no sólo pone la atención en muchas áreas de su gobierno, si no que ha dividido la opinión pública en Argentina.

 

La muerte del fiscal Alberto Nisman, quien antes de morir acusó al gobierno de encubrir a los responsables de un atentado a un centro israelita en Buenos Aires en 1994, y que dejó 85 muertos.

 

Evidentemente la opinión de la oposición argentina la han acusado de viajar a China para “escapar” del caso Nisman. Aunque el viaje a China estaba previsto desde antes que estallara la crisis, el viaje de Fernández llega en la misma semana que se revela la información que el difunto fiscal Nisman planeaba pedir el arresto de la presidenta por encubrimiento de los responsables de la masacre.

 

Lo que la simpatía puede hacer perder para argentina

 

La prensa oficial china no se pronunció sobre el incidente ni las implicaciones diplomáticas que pudiera acarrear ofender al pueblo de la nación que más crece económicamente.

 

Xi Jinping trata de crear lazos más fuertes con América Latina, y recordemos que el presidente Enrique Peña Nieto también visitó China en medio de un Escándalo político.

 

Recientemente se celebró en Pekín la cumbre de China-CELAC (Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe).

 

China es el tercer socio comercial de Argentina. Sólo por detrás de Mercosur y la Unión Europea, y uno de los principales destinos para sus productos alimenticios. Pekín tiene inversiones por 23,000 millones de dólares en Argentina, principalmente en energía, minería, sector agrícola y financiero.

 

El mismo día que la mandataria de Argentina sinceró sus pensamientos a modo de burla, firmó unos 15 acuerdos, con el presidente de China y discutieron varios proyectos conjuntos incluyendo la construcción de represas, líneas férreas y plantas nucleares.

 

Kirchner, que concluyó su visita a China este jueves 5 de febrero, se reunió también con el primer ministro, Li Kequiang. En la conferencia de prensa, ninguno de los dos mencionó el polémico comentario de la presidenta.

 

Un gesto de prudente por parte del gigante asiático.

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